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Fausto Canales: "Hasta hoy, mi padre no tenía nombre, hoy ya sí"

Valerico Canales y otros once restos de las víctimas de Pajares de Adaja y Navalmoral de la Sierra han sido devueltos a sus familiares

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Fausto Canales: "Hasta hoy, mi padre no tenía nombre, hoy ya sí"
Fausto Canales con los restos de su progenitor, Valerico. ( Fotografía: Sonsoles Caro)
Sonsoles  Caro
Sonsoles Caro
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Hace justo 87 años, una madrugada del 20 de agosto de 1936, a un jornalero llamado Valerico Canales un grupo de falangistas lo sacaron por la fuerza de su casa de Pajares de Adaja para después fusilarle y arrojar su cuerpo a un pozo de la vecina localidad de Aldeaseca.

Este domingo, 20 de agosto del 2023, sus restos vuelven a descansar en un mausoleo del cementerio de su tierra, Pajares de Adaja.

Para Fausto Canales, su hijo, que entonces tenía la corta edad de dos años, este acontecimiento ha sido "un acto de sanación de heridas abiertas".

"Es un acto de paz, no de venganza", ha recalcado.

Durante todos estos años, los restos de Valerico y otras seis personas de la localidad abulense de Pajares de Adaja estuvieron primero en lo hondo de un pozo de Aldeaseca "ocultos y olvidados" para, más tarde, en marzo de 1959, trasladarlos "para rellenar la cripta" constrída en el Valle de los Caídos sin el consentimiento de ningún familiar, recordaba a Tribuna, Canales.

Canales, junto a familiares y afectados de este terrible suceso, desde el año 2000 intentaron de forma incansable por todas las vías judiciales y administrativas de EspañaEuropa y Argentina que se le devolviesen los restos de sus familiares sin tener éxito

Hasta que en noviembre del 2018 acudieron a la Presidencia del Gobierno con su petición y, esta vez, con la Ley de Memoria Democrática, fueron escuchados y atendidos. 

"Gracias a que en esta legislatura, ha habido una postura decidida de ayudar a tener una sepultura digna", aseguraba Canales

No obstante, debido a la gran cantidad de recursos presentados por particulares y colectivos, no fue hasta marzo de 2023 cuando el Tribunal Supremo dio luz verde a las exhumaciones de los restos de las víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura franquista enterradas en el Valle de Cuelgamuros.

Y ha sido este domingo cuando, en una ceremonia que ha tenido lugar en el parque de la ermita de la Virgen de Rivilla en Pajares de Adaja, junto al cementerio, donde en 2004 se levantó un memorial para acoger los restos de otros fusilados, los restos de Valerico y de otras once personas han podido por fin descansar donde deberían haber estado. 

Diez familias que han podido dar sepultura a Víctor Blázquez, Valerico Canales, Emilio Caro, Ramón González, Flora Labajos, Celestino Puebla, Pedro Ángel Sanz, Gregorio Pérez, Raimundo Meneses y Rito Martín, así como otras dos personas no identificadas.

"Vamos a disfrutar cada momento del acto y poder pasar página al poder enterrar de una forma digna sus restos", explicaba Canales con orgullo. 

"Hasta hoy, mi padre no tenía nombre, hoy ya sí", aseguraba Canales

 

REPORTAJE FOTOGRÁFICO: SONSOLES CARO

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